ARQUITECTURA Y RADIOTEATRO
Cuál es el punto de conexión entre estas dos expresiones, si consideramos que sus materias son tan disímiles? Y podemos arriesgar que es el espacio. El espacio es la materia fundamental de la arquitectura, que trata de su generación, su categorización, su modificación según las necesidades así lo requieran. Pero también lo es en el radioteatro, donde el relato de una historia se desarrollará indefectiblemente en un espacio, y la sensación de esa especialidad deberá ser trasmitida exitosamente para que el escucha pueda interiorizarse de la trama.
Ahora bien: cómo se hace posible el transmitir esa sensación de especialidad cuando no se puede contar con los códigos visuales que son fundamentales en el teatro propiamente dicho?
Veamos primeramente qué importancia tiene el sonido en la categorización de los espacios, o mejor aun, la generación del espacio desde el sonido. El sonido es un elemento de diseño y composición tanto como lo es la luz, el color, los diferentes materiales. Un sonido tiene efectos evocadores, motivadores, persuasivos, tranquilizantes logrados con diferentes intensidades y combinaciones; tiene la capacidad de reconstruir y de organizar el espacio y caracterizarlo, conformándose allí su vínculo con la arquitectura.
A estas capacidades del sonido es que se remite la generación de una pieza de teatro radial, donde la materia de relación y conexión con el público no es precisamente visual. El desafío del radioteatro es lograr que una historia, un drama que se transmite por la radio, pueda ser imaginada por el oyente, recreada de forma tal que quien escucha pueda interiorizarse, sentirla, captarla. Y los elementos con los que cuenta son meramente sonoros, como son los diálogos, los efectos de sonidos que recrean movimientos, distancias, situaciones, y la música, que agrega el valor dramático a las diferentes situaciones que se representan.
La ilusión de presenciar el drama se realiza por la interacción entre un relator que va poniendo en contexto al oyente, y los actores que van representado a los diferentes personajes que componen la historia. Pero todo esto se complementa con los efectos sonoros aportados por el operador de sonido, como también por la música que va generando los diferentes climas emotivos.
Desde sus comienzos estos dramas se dividían en episodios diarios o semanales, exigiendo a los actores y sonidistas la creación del estado de tensión e incógnita suficientes para convocar nuevamente a la audiencia el siguiente día. Para lograr esto en necesaria la representación de sonidos cotidianos e incluso de la naturaleza o el movimiento urbano para lograr un mayor verosimilitud a la historia.
Numerosos recursos técnicos e ingeniosos son utilizados para estos logros: desde el alejamiento de los actores respecto al micrófono, para dar sensación de lejanía, amplitud del espacio, o cercanía de los personajes, hasta la reproducción casi perfecta del sonido de un trueno, haciendo vibrar la hoja de un serrucho. En combinación con las expresiones orales de los actores, se logra generar la ilusión presencial del drama. El papel celofán, convenientemente arrugado, permitía imitar el crepitar del fuego, como así también el galope de un caballo podía lograrse con el desplazamiento de canto rodado sobre un tablero inclinado. Imitar el sonido del teclear de una máquina de escribir se lograba con una caja de fósforos golpeada suave y rítmicamente; o un disparo solo con cerrar de un golpe seco la tapa de un piano o pinchando un globo.
Con el tiempo y las exigencias de producción, se generaron diferentes dispositivos para imitar los sonidos, como la conformación de una puerta, en pequeña escala, con goznes no lubricados, picaporte con cierre y marco sobre el se cerraba, al igual que una de dimensiones convencionales. La expresión de los actores era fundamental también en la generación de determinados sonidos, que hábiles imitadores realizaban próximos a los micrófonos.
Lo destacable en esta asociación entre arquitectura y radioteatro es la evocación de la espacialidad a través de los sonidos. Y para lograr esto, el conocimiento de los efectos que el sonido provoca en determinados espacios, de manera que lo que no se logra desde la imagen, a falta de componentes visuales, se logra con la recomposición a través de la experiencia sonora.
Este género para muchos ya casi extinto, aun pervive en el espacio radial a través de las publicidades. Y el ingenio productor de sonidos que en las décadas del 20 al 50, en que hizo irrupción la televisión, en la actualidad ha sido reemplazada por la tecnología digital, ampliamente desarrollada.
Silvia A. Bueno



santuariodearte dijo
2009...Año de Resurrección ..!
Todos los años...por éstas fechas, nos planteamos un saludo personal según nuestra historia y la del mundo...
Éste año...creímos que no lo podíamos hacer.
Dijimos...¿ cómo expresar éste momento tan...crítico...?
Y cómo lograr una oportunidad...en ésta crisis...?
Aquí está el resultado... si te gusta...
PASALO...!!!
Un inmenso abrazo
ACQUAeLUNA
Cris ACQUA y Carmen LUNA
http://www.youtube.com/watch?v=mLkD67YnWYg
31 Diciembre 2008 | 06:32 PM