Espacios adecuados para exponer
Dado el actual desarrollo y creciente interés en las exposiciones, especialmente de arte, hay una tendencia cada vez más difundida de transformar espacios gestados con otra finalidad, en lugares donde se montan exposiciones. Es decir, espacios expositivos. La resultante es que, en numerosas ocasiones, se destina un espacio residual o de paso para cumplir esta función.
Los inconvenientes de esta decisión son variados. Como no han sido pensados para cumplir dicha función y tampoco dejan de cumplir la originaria (circulación / espera / área inactiva) se producen interferencias y superposiciones que pueden hacer peligrar a las obras expuestas.
Desde el punto de vista del observador, tampoco es apropiado, porque la obra pierde parte de su valor comunicacional.
La distancia inadecuada entre observador y obra, la iluminación no apta que provoca sombras o reflejos no deseados, una ubicación con poca visibilidad, van en detrimento del objeto que se pretende exponer.
La elección del espacio expositivo que un artita plástico debe aprobar para exponer su obra debe contar con los requerimientos mínimos exigibles.
Muchas veces las condiciones administrativas de los organismos que facilitan el espacio son tentadoras para el expositor. Pero no debe rendirse fácilmente ante la búsqueda del sitio óptimo. Es aquí donde debe evaluar límites y posibilidades para decidir si ese espacio expositivo es el adecuado para dar a conocer su producción.
Lo aconsejable es dedicar un tiempo exclusivamente a la búsqueda del espacio adecuado para exponer su obra, y no presentarla de manera deslucida, en un sitio inapropiado.
No hay que desestimar la posibilidad de consultar con un curador o especialista en el trabajo con el espacio que pueda aportar su conocimiento y orientar sobre las características de cada espacio sugerido. Su aporte e intervención es una ayuda invalorable para la selección del mismo, al conocer y discutir con el artista el guión temático de su presentación.

